Mucho antes de las redes sociales, ya me sentía en casa entre las plantas. La naturaleza, las plantas medicinales y los remedios de casa han sido parte de mi vida desde siempre.
De niña, mi mamá nos cuidaba con los remedios caseros que ella conocía, y esos recuerdos me marcaron. En mi familia también se cuenta que mi bisabuelo confiaba mucho en las plantas y que ayudó a mucha gente con ellas. Yo no puedo comprobarlo, pero esas historias me enseñaron a respetar la sabiduría de la naturaleza.
Hace un tiempo viví algo que nunca olvidaré: una infección en una herida que duró más de un año. Pasé por muchos antibióticos y tratamientos, y aun así costaba sanar. En mi caso, lo que yo sentí que me ayudó fue lavar la herida con una planta de la orilla de la playa. Lo cuento como mi experiencia personal, no como una receta. Cada cuerpo es distinto.
Lo que sí sé es que la humanidad lleva miles de años usando plantas para cuidar la salud, y que hoy muchos medicamentos tienen su origen en ellas. La aspirina, por ejemplo, se inspiró en la corteza del sauce.
Por eso creé Sabores que Sanan: un espacio para compartir recetas, hábitos y cariño, y para que más personas se alimenten mejor y cuiden su salud. Mi pasión es ayudar a los demás.
Nota importante: este blog comparte experiencias personales y no reemplaza la consulta médica. Si tienes una infección o sigues un tratamiento, habla con tu médico antes de hacer cambios.